Por qué el Proceso en Frío es Imperfecto: La Verdad sobre mis Jabones de Piña y Aloe Vera
El Desafío del Maestro: Piña, Áloe Vera y la Verdad sobre el Proceso en Caliente
Corría el año 2011 cuando decidí publicar una de las entradas que más debate generó en mis inicios en Jabonilandia y Mendrulandia. En aquel entonces, me encontraba en una búsqueda constante por la perfección técnica del jabón. Recuerdo que sostenía en mis manos un libro de un ingeniero químico "Kevin M. Dunn" Él es el autor del libro "Scientific Soapmaking" (Jabonería Científica), que es considerado por muchos como la "Biblia" de los maestros jaboneros que buscan entender qué sucede realmente dentro de la mezcla,el cambió mi forma de ver la jabonería para siempre. Aquel autor afirmaba algo que a muchos les dolió: “los jabones hechos en frío son jabones imperfectos”.
Al principio, me costó aceptarlo, pero la evidencia estaba frente a mis ojos. Los jabones que hacía mediante el proceso en frío, aunque hermosos, se disolvían con una rapidez frustrante y se sentían "débiles" al tacto tras unos cuantos usos. La razón técnica es clara: en el frío, la saponificación no siempre es total de inmediato. Fue ahí cuando me convertí en un defensor del proceso en caliente, y específicamente, de mi técnica en microondas, que me permitía garantizar que cada molécula de aceite se transformara en jabón puro.
El Nacimiento de dos Clásicos: Piña y Áloe
Ese día en mi taller, quería crear algo que no solo limpiara, sino que rejuveneciera. Decidí trabajar con dos ingredientes que son pilares en la cosmética natural, pero bajo mi método acelerado. El resultado fueron dos barras que hoy, años después, sigo recordando con orgullo: el jabón rosado de piña y el verde intenso de Áloe Vera.
La Piña: Mucho más que un aroma tropical
Mucha gente usa la piña solo por su olor, pero como artesanos debemos ir más allá. Al formular el jabón de piña, mi objetivo era aprovechar el ácido cítrico y el ácido glicólico que esta fruta contiene de forma natural.
¿Saben lo que esto hace en la piel? Es como una fuente de juventud. Estos ácidos ejercen una función exfoliante y rejuvenecedora, eliminando células muertas y permitiendo que la piel nueva brille. Hacerlo en caliente me permitió asegurar que estos beneficios no se perdieran en una reacción química eterna, sino que quedaran atrapados en la barra para el disfrute de mis alumnos.
El Áloe Vera: El Cirujano de la Naturaleza
Por otro lado, está el jabón verde, mi clásico de Áloe Vera. No es solo un jabón para las manos; es un tratamiento medicinal. Siempre le digo a quienes visitan Jabonilandia que el Áloe es un antiséptico natural sin igual. Contiene al menos seis agentes clave: lupeol, ácido salicílico, nitrógeno de urea, ácido cinámico, fenol y azufre.
En mis experimentos, comprobé que este jabón penetra fácilmente en los tejidos. ¡A veces cruza hasta siete capas distintas de la piel! Es por eso que actúa casi como un anestésico, calmando dolores musculares y tranquilizando los nervios de quien se da un baño con él. Es fungicida, antiinflamatorio y detiene la comezón (antiprurítico) de manera instantánea.
La Química Detrás del Arte
Lo que hace especial a estos jabones hechos en microondas es la seguridad. Al forzar la temperatura de manera controlada, descomponemos y destruimos los tejidos muertos de la piel de quien lo usa, favoreciendo el crecimiento celular normal. Es increíble ver cómo un jabón bien formulado puede acelerar la curación de llagas y heridas, hidratando los tejidos en profundidad.
Además, para aquellos que sufren de inflamaciones, el Áloe actúa como un antipirético, eliminando esa sensación de calor molesta en úlceras o llagas. Todo esto lo logramos en una barra sólida, duradera y que, a diferencia de los jabones "imperfectos" en frío, mantiene su estructura hasta el último pedazo.
Mi Reflexión 15 años después
Hoy, mientras actualizo esta historia en 2026, me doy cuenta de que la esencia de Jabonilandia no ha cambiado. Seguimos rescatando esa sabiduría botánica para transformarla en soluciones honestas. Aquel experimento en el microondas con piña y áloe no fue solo un post de blog; fue el inicio de una era donde el artesano se volvió químico y el químico se volvió artista.
Si estás empezando, no le tengas miedo al calor. No te conformes con jabones que se deshacen en el agua. Busca la saponificación total, busca la maestría. Porque al final del día, lo que estamos creando no es solo limpieza, es salud para la piel de nuestra familia.

Que aspecto mas bonito tienen, muy buenas propiedades.
ResponderEliminarque bonitos,tienen buena pinta un abrazo
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