El Reto del Jabón Líquido Artesanal

             Jabón

 Una Experiencia de Cremosidad con Avena y Miel

Hacer un buen jabón líquido de forma artesanal siempre ha sido un reto fascinante para quienes amamos la cosmética natural. Si, además, nos proponemos que el resultado sea con productos netamente naturales, la tarea se vuelve un poco más cuesta arriba, pero no imposible. Hoy, en Jabonilandia, quiero compartir con ustedes esta experiencia técnica en mi búsqueda constante de lo auténtico y lo saludable.

Durante mucho tiempo, mi objetivo fue crear un jabón líquido que no solo limpiara, sino que fuera excepcionalmente cremoso. Para llegar hasta aquí, les confieso que tuve varios desaciertos; pruebas que resultaron demasiado líquidas o que se separaban al poco tiempo. Pero en la artesanía, uno continúa y aprende de cada error. Hoy quiero que vean el resultado de este experimento: un jabón extremadamente cremoso, formulado con avena cocida, manzanilla y miel, elaborado inicialmente mediante el proceso en frío y luego transformado magistralmente en jabón líquido.


Las Propiedades de la Fórmula: Avena, Manzanilla y Miel

Para que un jabón artesanal destaque, la selección de activos es fundamental. En esta receta, busqué una sinergia calmante y nutritiva:

  • Avena Cocida: Es conocida como la "reina de las pieles sensibles". Aporta mucílagos que crean una barrera protectora en la piel, además de tener propiedades antiinflamatorias naturales. En este jabón, la avena no solo cuida la dermis, sino que ayuda a esa textura sedosa que tanto buscamos.

  • Manzanilla: Esta planta es un potente calmante cutáneo. Su inclusión en la fase acuosa ayuda a reducir rojeces y proporciona una limpieza suave, ideal para rostros delicados o manos castigadas.

  • Miel de Abeja: Es un humectante natural higroscópico, lo que significa que atrae la humedad del ambiente hacia la piel. Además, aporta un brillo natural al jabón y propiedades antisépticas.


El Proceso de Transformación: De Barra a Crema Líquida

Muchos me preguntan: ¿Cómo fue ese proceso? La base de este jabón nació de una barra sólida de saponificación en frío que luego decidí "re-procesar" para cambiar su estado físico sin perder sus virtudes.

Ingredientes para la prueba técnica:

  1. Una barra de jabón artesanal de avena (125g): Elaborada previamente con aceites de alta calidad.

  2. 2g de Sal común (Cloruro de Sodio): Nuestro agente espesante experimental.

  3. 250g de Agua de Manzanilla: Agua hervida infusionada con flores de manzanilla.

Guía de Elaboración Paso a Paso

El secreto de este jabón reside en el control de la temperatura y la paciencia en el batido. Aquí te detallo cómo lo logré:

  1. Preparación del jabón: Tomé la barra de jabón de avena de aproximadamente 125g y la corté en trozos muy pequeños, casi rallados. Esto es vital para asegurar que se disuelva de manera uniforme y rápida.

  2. Disolución controlada: Coloqué los trozos en un recipiente de acero inoxidable (eviten el aluminio, ya que reacciona con el jabón). Por otro lado, disolví los 2g de sal en los 250g de infusión de manzanilla caliente.

  3. El Baño de Calor: Agregué el agua salada al recipiente con el jabón troceado. Llevé la mezcla a fuego muy lento, permitiendo que se integraran los componentes. Un punto crítico: no dejen que la mezcla hierva. Si hierve, corremos el riesgo de degradar las propiedades de la avena y la miel, además de generar una espuma innecesaria que arruinaría la transparencia y textura.

  4. Homogeneización y Batido: Una vez que la mezcla estuvo totalmente homogénea, la aparté del fuego. Aquí comenzó la etapa de "paciencia artesanal": seguí batiendo suavemente de forma manual mientras la mezcla perdía temperatura. El batido constante durante el enfriamiento asegura que no se formen grumos y que la textura sea lisa.


El Fenómeno Químico: El Uso de la Sal

Durante este experimento, recordé haber leído en foros especializados que la sal común se utiliza habitualmente en jabones industriales hechos con Lauril Sulfato de Sodio (SLS) como espesante. Mi búsqueda era precisamente esa: la cremosidad. Sin embargo, también existía la advertencia de que la sal podía "precipitar" la glicerina natural presente en el jabón artesanal.

Efectivamente, ocurrió tal como indicaba la teoría. La sal cumplió su función de espesar el jabón, dándole esa consistencia de crema lujosa que yo tenía en mente, pero simultáneamente se separó un líquido cristalino. Este líquido, de apariencia viscosa y con un ligero tono ámbar, es en gran parte la glicerina y el exceso de agua que la estructura del jabón ya no podía retener tras la adición del sodio de la sal.

El Resultado Final

Luego de extraer con cuidado ese líquido cristalino, batí la masa cremosa un poco más. El resultado fue un jabón líquido extremadamente vistoso y denso. Lo más interesante es que, a medida que el jabón asienta con el paso de los días, su consistencia mejora notablemente. Se vuelve más estable, más sedoso al tacto y mantiene el aroma que hayamos decidido agregarle.

Este jabón ya tiene varios días de vida y su textura se conserva igual, sin separarse ni perder su cuerpo. Es una prueba de que, incluso con métodos sencillos, la observación técnica nos permite crear productos de calidad superior.


Conclusión y Reflexión

¿Qué les parece este proceso? A veces, los "desaciertos" en el taller nos llevan a descubrir texturas que no encontraríamos en un manual. Este jabón de avena, manzanilla y miel es el ejemplo perfecto de cómo la persistencia en lo artesanal rinde frutos. Tenemos un producto que limpia con la suavidad de la avena, cura con la manzanilla y protege con la miel, todo en un formato líquido que no envidia nada a las grandes marcas comerciales.

Espero que esta experiencia les sirva de inspiración para sus propios experimentos en casa. Recuerden que en la jabonería, como en la vida, lo importante es seguir batiendo hasta que la mezcla sea perfecta.





Comentarios

  1. Gracias por tan buena explicación. A mi a veces se me vuelve a quedar espeso.Felices fiestas.

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  2. Muy bien la receta, pero no se solidifica al enfriar?, yo jamas he conseguido ningun jabon liquido con sosa, siempre me pide mas agua, y es una m.

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  3. hola, me encantan los experimentos que haces, yo he hecho este que tienes de jabon liquido cremoso, y me ha gustado como ha queado, creo que no volvere a comprar mas jabon liquido, gracias, un besazoooooooooo

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  4. Felicitaciones por este cremosito! voy a probar con algun jabon a ver que pasa. Un saludo

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  5. Hola! probé su receta pero en vez de jabón de avena lo hice con uno de glicerina que era el que tenia en casa y no ha quedado espeso! será por eso o porque en vez de agua le puse manzanilla? el caso es que aunque esté muy líquido hace muuuuuucha espuma!
    Yo hago uno pero es para la lavadora y lleva sosa, también es líquido y salen muchos litros! si quiere probarlo tiene la receta en mi blog! saludos!

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