Mi jabón no endurece: Cómo salvar un lote con soda vencida (Guía Completa)
Hoy quiero compartir con ustedes una consulta que me llegó recientemente y que, estoy seguro, le ha pasado a más de uno en su taller. Un seguidor me escribió desesperado porque su lote de jabón no terminaba de cuajar. Tras analizar los síntomas, llegamos a la conclusión: la soda cáustica no tenía el 98% de pureza.
Aquí les detallo el caso y la solución paso a paso para salvar el jabón artesanal utilizando la técnica de refundido correctivo.
La Consulta del Usuario:
"Hola Ciro, intenté hacer un jabón de 1kg, pero el jabón lleva 48 horas en el molde y parece una crema aceitosa. Sospecho que la soda que compré estaba vieja porque no decía la pureza en el envase. ¿Tengo que botar todo el material?"
Mi respuesta: ¡No lo botes! Todo tiene solución.
Cuando un jabón no endurece y se siente aceitoso, lo más probable es que la soda haya perdido su fuerza. La soda cáustica es como una esponja: si el envase no es hermético, absorbe la humedad del aire y se "debilita". En lugar de tener un 98% o 99% de pureza, quizás estás trabajando con un 70% o 80%. El resultado es un jabón con un exceso de aceite libre que nunca llegará a ser sólido.
Para salvar este lote, vamos a realizar un proceso de refundido con refuerzo de soda.
Paso 1: El Diagnóstico Técnico
Si tu soda no es de alta pureza, el cálculo de la calculadora de saponificación falla. En este caso, teníamos una base de:
Aceite de Palma y Manteca de Cerdo: Que deberían dar mucha dureza.
Aceite de Soya: Que aporta nutrición.
Cacao: Para las propiedades antioxidantes.
Si con estos ingredientes el jabón está blando, es una confirmación de que la soda fue la culpable.
Paso 2: Preparación del "Rescate"
Lo primero que le recomendé al usuario fue rallar toda esa masa aceitosa. Al estar blando, es fácil de desmenuzar. Colocamos los 1000 gramos en una olla de acero inoxidable a fuego muy lento (baño de maría).
Paso 3: El Cálculo del Refuerzo (La parte clave)
Aquí es donde muchos fallan. No basta con calentar el jabón; hay que añadir la soda que faltó. Para este peso, preparamos una solución de refuerzo:
Disolvimos 15 gramos de soda cáustica nueva (esta vez verificando que fuera del 99% de pureza).
La mezclamos con 30 ml de agua destilada. Nota: Siempre añade la soda al agua, nunca al revés.
Paso 4: La Refundición Correctiva
Una vez que el jabón rallado empezó a verse como un puré espeso en la olla, añadimos la solución de refuerzo poco a poco. El calor del fuego lento ayuda a que las moléculas de aceite que quedaron "sueltas" por la soda vencida finalmente encuentren la soda nueva y completen la saponificación.
Paso 5: Mejorando la fórmula con Leche de Coco
Ya que estábamos interviniendo el jabón, decidimos elevar su calidad. Al final del proceso, cuando la masa ya era homogénea y el olor al cacao era irresistible, añadimos 50 ml de leche de coco. La leche de coco no solo aporta una cremosidad increíble, sino que ayuda a que el jabón refundido sea mucho más gentil con la piel, compensando cualquier error previo.
¿Cómo saber si el jabón quedó bien? (Pruebas de Seguridad)
Esta es la duda que más me consultan: "Ciro, ¿cómo sé si no me va a picar la piel?". Antes de enmoldar, hicimos dos pruebas obligatorias:
La prueba del pH: Usamos una tira reactiva y marcó 9. Es un rango perfecto para un jabón natural de este tipo.
El "Zap Test" (Prueba de la lengua): Al tocar la superficie con la punta de la lengua, no sentimos ningún picor y solo un sabor a jabón. Esto nos confirmó que la soda de refuerzo se consumió totalmente.
Lecciones aprendidas para tu próximo jabón
Para que no te pase lo mismo que a nuestro usuario, sigue estos consejos de experto:
Exige Soda al 98%: Si el envase no lo dice, no lo compres para hacer jabones cosméticos.
Almacenamiento: Guarda tu soda en frascos de plástico grueso, bien cerrados y lejos de la humedad.
Observación: Si al mezclar la soda con el agua no sube la temperatura rápidamente, esa soda está muerta. No sigas con la receta.
Conclusión
La jabonería es química, pero también es un arte de paciencia. Salvar este jabón de cacao y convertirlo en un jabón de Cacao y Leche de Coco de 1 kg fue una experiencia gratificante. No solo recuperamos los aceites de palma, soya y manteca, sino que creamos una barra superior.
¿Te ha pasado algo parecido? Si tienes un jabón que no endurece, no lo tires. Déjame tu duda en los comentarios y dime qué ingredientes usaste, ¡tal vez podamos salvarlo en el próximo artículo!
Jabonilandia
Espero tus comentarios o preguntas sobre alguna duda.

muy bueno el articulo
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